La Donosti Cup supera ya los 200 equipos extranjeros inscritos a cinco meses del torneo
La competición reunirá equipos de al menos 26 países, igualando ya la diversidad internacional de la pasada edición y sumando nuevas banderas al mapa del torneo.
A cinco meses para el inicio de la Donosti Cup y con todavía dos meses por delante para cerrar inscripciones, la competición ha superado ya la cifra de 200 equipos extranjeros inscritos, procedentes de 26 países, un dato que confirma el fuerte impulso internacional del torneo en esta fase temprana del calendario.
Entre los países representados destacan los grandes bloques habituales de participación, encabezados por Estados Unidos (95 equipos) y Francia (33), seguidos de Japón (10), México (8), Canadá y Portugal (6) o Islandia (5). Junto a ellos, se mantiene una presencia sólida y diversa de equipos procedentes de África, Asia, América y distintos puntos de Europa.
La edición de este año sobresale además por la incorporación de nuevas banderas que se estrenan por primera vez en la Donosti Cup, como Mongolia, Malasia, Angola, Filipinas, Kenia o Uruguay, así como por el regreso de países que no participaban desde hacía varias ediciones. Un contexto que refuerza el carácter dinámico y en constante evolución del mapa internacional del torneo.
La progresión internacional de la Donosti Cup en los últimos años refleja una tendencia al alza. En 2022, el torneo reunió 189 equipos de 19 países; en 2024, año récord de participación, se alcanzaron 273 equipos de 27 países; y ahora, cuando todavía restan cinco meses para la celebración del torneo, ya se han superado los 200 equipos internacionales de 26 países, situando a la edición actual en una posición muy sólida para volver a firmar cifras de referencia.
Desde la organización destacan que estos datos “confirman la fidelidad de muchos países que repiten año tras año, pero también la capacidad del torneo para seguir abriendo puertas a nuevos mercados y culturas futbolísticas”. Un equilibrio entre continuidad y novedad que se ha convertido en una de las señas de identidad de la Donosti Cup.































