La fidelidad, sello de identidad de la Donosti Cup
Ocho de cada diez equipos que participan cada año en el torneo son repetidores.
La Donosti Cup ha construido a lo largo de los años algo más que un torneo internacional de fútbol base, ha creado una comunidad. Así lo reflejan los datos de participación de las últimas ediciones, que confirman una tendencia clara y sostenida: la gran mayoría de los equipos que compiten en la Donosti Cup quieren volver.
En términos globales, en torno al 80% de los equipos que participan cada año son repetidores, es decir, ya han tomado parte anteriormente en el torneo. Una cifra que se ha mantenido estable en los últimos cinco años y que sitúa a la Donosti Cup como una de las competiciones internacionales con mayor índice de fidelidad. La evolución entre 2022 y 2026 confirma esta realidad. En ese periodo, el porcentaje de equipos repetidores se ha movido en los últimos años en una franja muy alta, entre el 78% y el 84%.
La continuidad entre ediciones también refuerza este dato: el 75% de los clubes que participan un año repiten al siguiente, una cifra muy significativa en un calendario internacional cada vez más competitivo.
El análisis por procedencia muestra diferencias interesantes. En el promedio de los últimos cinco años, los clubes locales presentan un nivel de fidelidad del 97%. En el ámbito nacional, la cifra se sitúa en torno al 75%, y en el caso de los clubes internacionales, el 61% vuelve al torneo, un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta la complejidad económica y organizativa que implica viajar desde otros países.
Pero la fidelidad no está reñida con la renovación. En los últimos años, el porcentaje de equipos nuevos ha oscilado entre el 16% y el 22%. Cada año se incorporan de media 80 equipos extranjeros nuevos, una cifra muy elevada que refleja la capacidad del torneo para seguir despertando interés en nuevos países y mercados futbolísticos.
La combinación entre clubes históricos, una alta tasa de repetición y la llegada constante de nuevos participantes explica por qué la Donosti Cup sigue creciendo sin perder su esencia: un torneo donde muchos vienen por primera vez… y la gran mayoría quiere volver.































